¡Tenemos un Récord Guinness! El altar de muertos más grande del mundo

Nuestra cultura está llena de gran riqueza, en todo sentido.

Si un turista…proveniente de cualquier lugar del mundo, llega a México entre los días 28 y 2 de noviembre, se va a quedar impresionado de lo que se vive, lo hermoso que son nuestras tradiciones.

Caminara por el Zócalo de la Ciudad de México y verá tanto color y alegría, que le dará gracias a Dios, de que visito esta ciudad en esas fechas tan especiales y llenos de buena vibra.

Este blog va dirigido a esas personas que quieren saber un poco más sobre el día de los muertos. Te explicare de que trata esta celebración, desde cuando nuestros antepasados le rinden honor a sus muertos y los elementos principales que deben existir en los rituales modernos en estas fiestas.

Muy importante…te contaremos sobre un hecho sin precedentes ¡Hidalgo está en los Récord Guinness!

En Pachuca, se instaló el altar del día de muertos más grande del mundo.

Gracias a voluntarios, se pudo lograr. Toneladas de alimentos, bebidas y flores, además de artesanía local, fueron necesarios para poder construir un mega altar de 7 niveles y así entrar a los libros del Récord Guinness.

Hidalgo haciendo historia…y a través de la exaltación de nuestras tradiciones, de esas costumbres que han pasado de generación en generación.

¡Orgullosos de lo nuestro!

México es un país con gran riqueza cultural…no dejo de impresionarme cada vez que tengo que googlear “México y su cultura” y hago clic en imágenes…

Como resalta el color y esa parte artística tan mexicana (sobretodo esa parte indígena tan tradicional), el movimiento de las imágenes (referente a los bailes), figuras icónicas (la clásica calaca) y una arquitectura sin precedentes (desde pirámides hasta edificios coloniales).

Sin temor a equivocarme, la cultura mexicana es la que posee más variedad y plasticidad en el mundo…y eso hace que sea de las más admiradas, creándose iconos como Frida Kahlo, Mario Moreno “Cantinflas”, el Santo, Maria Félix, Pedro Infante (el charro mexicano), Zapata y Villa (como héroes revolucionarios).

Además los tipos de bordados de telas mexicanos son muy famosos en el mundo, tienen una característica muy especial, que los hace parte de muchos desfiles en las pasarelas más importantes.

De hecho…si piensas visitar por primera vez México, te recomiendo traer dinero extra para comprar souvenir ¡Lo vas a querer todos!

Pero hay una fecha…un acontecimiento que es parte de la cultura de los mexicanos, una tradición que se celebra desde hace miles de años…

La celebración del día de los muertos…

En México, cada región tiene su tradición, forma de ser, costumbres; pero si existe un evento que es celebrado por igual en todo el país, es esta.

Todos los rincones se llenan de color y tradición…solo con ir al Zócalo, UNAM, o darte un paseo por Coyoacán y Xochimilco, podrás ver cómo estas fechas son tan especiales para los mexicanos (sin contar otras regiones más lejanas a la capital, donde se realizan actos espectaculares).

En este día se honra a los muertos…a través de rituales se les dice que siempre serán recordados y que están presentes en nuestros corazones.

Y ver de esta forma a la muerte…no es muy común…

Estamos acostumbrados a ver, por cuestiones culturales, que la muerte en algo malo…lo asocias a algo negro, oscuro, tenebroso…algo de lo cual no quieres saber.

De hecho, cuando dices la palabra “muerte”, la señora de al lado se persigna y dice “cancelado, cancelado”, mirando al cielo…como si un espanto fuera aparecer para llevársela al infierno (en caso de que exista).

Pero en México, desde las sociedades prehispánicas, se tiene la creencia de que existe una entidad anímica e inmortal que da conciencia al ser humano y que después continua su camino en el mundo de los muertos.

Es decir, que después de muertos, la vida continua…no es el fin.

Pensar que para la mayoría de la humanidad, cuando mueres…¡te vas al cielo y ya! Hasta ahí llegaste.

Los orígenes de la celebración, no tiene una fecha exacta, se cree que data de hace 3 mil años, cuando los aztecas, mayas, purepechas, nahuas y totonacas, realizaban rituales que celebraban las vidas de sus ancestros.

Se llevaban a cabo actos, donde mostraban como trofeos los cráneos de familiares y guerreros, simbolizando la muerte y el renacimiento. Estas festividades eran presididas por el dios Mictecacihuatl (la Dama de la Muerte), la actualmente conocida como la catrina.

Es totalmente diferente al tipo de celebración que se hace hoy en día…pero como lo he comentado, para el momento debió haber sido un ritual que llenaba de fe y alegría a los habitantes de las ciudades indígenas

Una vez que llega el hombre español, este modifica este tipo de actos…por aquello de suplantar lo originario por sus costumbres europeas, además de sentir que la mayoría de las costumbres indígenas, no eran propias de seres humanos…sino de animales (como si no hubieran visto todas las atrocidades que hicieron por acá, a su llegada).

En un principio se celebraba por agosto, pero con la llegada del catolicismo, lo recorrieron a noviembre, para que coincidiera con las actividades del día de todos los santos y todas las almas (indignante…disculpen si son seguidores de la iglesia católica, pero no comparto la modificación de costumbres originarias).

No se siguieron haciendo los rituales tradicionales, se acostumbró a la población a ir a los panteones, con velas y flores para recordar a sus muertos, costumbre que hasta el día de hoy adoptamos.

¡Bueno! tampoco me imagino a nosotros en la actualidad…cargando cráneos de nuestros familiares muertos, por toda la avenida de los Insurgentes, hasta llegar al Paseo de la Reforma y así celebrar el día de muertos.

– Altares y ofrendas

El elemento más representativo de este día, es el altar con sus respectivas ofrendas, los cuales se montan desde el día 28 de octubre y llegan a su máximo esplendor el día 2 de noviembre.

Cada altar tiene un número de niveles, dependiendo de la tradición familiar…Y se le coloca una serie de elementos muy llamativos e interesantes, que tienen su significado:

  • Calaveras de dulce: es un símbolo clásico de estos días de celebración y tiene el nombre del difunto en la frente.
  • Pan de muerto: además de ser una exquisitez (y más si le pones nutella o cajeta, junto a un rico atole), es una representación de la eucaristía, es decir, en vez de colocar una ostia tradicional, el pan de muerto es utilizado para anexar una tradición católica.
  • Flores: estas son parte importante del altar y suelen ser girasoles, rosas y cempazúchitl…el color naranja en el altar, es algo que no puede faltar.
  • Foto de la persona recordada: obviamente debemos dirigir la ofrenda a alguien. Este retrato se coloca de espaldas.
  • Agua, comida y bebidas alcohólicas: se coloca el alimento preferido del difunto, además de colocarle un caballito de su bebida favorita.
  • Juguetes: en el caso de que los difuntos sean niños, se le colocan juguetes para que jueguen con ellos en la otra vida.

 

Además se hace la visita al difunto en el panteón. Es aquí donde toda su familia va a limpiar la tumba y la decora para la celebración.

Llevan comida, bebidas y hasta mariachis o algún otro tipo de música, velas y se hacen rezos durante toda la noche.

Son de las cosas más bonitas que se hacen en México…no sólo por lo vistoso, sino porque se reúne la familia, y en la actualidad, ese tipo de cosas suelen ser complicadas.

Me van a decir que al leer esto…¿no se acordaron de “Coco”?

En esta película recrea de forma exacta, todo lo que significa el día de muertos para los mexicanos…es una joya cinematográfica.

Y si no lloraste cuando la abuela Coco canto al final de la película…te informo que no tienes alma…sólo eres un cuerpo que anda por las calles.

– Récord Guinness…El altar de muertos más grande del mundo.

¡Si! Hidalgo fue el sitio escogido para montar el altar de muertos más grande del mundo.

Se instaló en la Plaza Juárez de Pachuca, con motivo del Xantolo 2017. Mide 846, 48 metros cuadrados y siete niveles que simbolizan los 7 pecados capitales.

Se colocaron en este altar productos característicos de esta celebración, como: sal, velas, amaranto, calaveras de azúcar, chocolate, panes provenientes de todo el estado; flores tradicionales como el cempasúchil y el Xantolo hidalguense.

En total fueron 1,400 panes, 1,000 veladoras, 3 toneladas de frutas y 20 toneladas de flores.

¡Madre mía! creo que jamás he visto tanto pan en un solo sitio…y con lo bien que lo hacen en Hidalgo.

También se colocaron papel picado, cazuelas, anafres, braceros, jarrones para las flores y el tradicional arco de flor se cempasúchil, la cual le da la bienvenida a los muertos; aguardiente, cerveza, dulces de calabaza, camote, almíbares de agua miel, frutos, cítricos, ollas de chocolate y productos de maíz.

Se construyó una catrina gigante de aserrín, tradicional del municipio de Acaxochitlán.

Y para dar de comida a todos los asistentes, se elaboró un tamal gigante, típico de estas fiestas, preparado con carne de borrego o cerdo, adobo de chiles rojos y hojas de plátano; llegó a medir 5 metros y pesó 6 kilos.

Miles de personas, de todas las regiones de Hidalgo, se acercaron para presenciar tan destacado hecho y ver como se enaltece una tradición propia de la huasteca, zona tepehua de Hidalgo y centro del país.

Como parte del procedimiento para obtener el Guinness, se enviaron a las oficinas de Nueva York, vídeos, certificados topográficos ante notario y lista de los materiales a utilizar en ofrenda, y así respaldar toda la evidencia para que se otorgara el reconocimiento, tan famoso mundialmente.

La hermosura de nuestra cultura es inimaginable.

Como mexicano, me siento orgulloso de lo que somos (a pesar de las cosas no tan positivas que toda sociedad tiene).

Ver los panteones, lleno de familias, rindiendo homenaje a una persona que fue parte importante de su vida, me hace pensar lo increíble que somos los habitantes de este país.

Los he visto riendo, bebiendo, cantando con su guitarra; creyendo de corazón, que su difunto está ahí, disfrutando con ellos…y sobretodo haciéndole saber que siempre lo tendrán presente.

Y a pesar de que esta tradición, tiene características muy propia de esta época, fue hace 3 mil años cuando las sociedades prehispánicas comenzaron con este tipo de festividades.

¡Y no ha cambiado nuestra esencia!

Para aquellos que no les gusta la historia y la subestiman…acá le tengo una respuesta…celebramos nuestro 1 y 2 de noviembre, todos los años, sin falta, porque es una tradición que ha pasado de generación en generación y que hemos aceptado como algo propio.

Y lo sabemos gracias a los estudios que comprueban la existencia de ceremonias en honor a los muertos por parte de grupos indígenas del centro del país.

Si le sumamos a esto, algo tan importante como haber entrado en el Récord Guinness, al haber construido el altar de muertos más grande del mundo, estamos ante la presencia de una de las culturas más ricas del mundo.

Montar ese altar no es cosa fácil, y sobretodo porque se hizo con personas voluntarias, que no iban a ganar nada dinero; pero si van a conseguir ser partícipes de algo que quedará en los libros por mucho tiempo.

Y lo hacen convencido de que esto es lo que somos…un pueblo creyente, con tradición, de un pasado que no hemos “pisado”, sino que lo mantenemos más vivo que nunca.